Como cada año, el árbol de Navidad flotante más grande del mundo se inaugura con un show de música, luces y fuegos artificiales. Será esta noche (26 de noviembre de 2011), a las 20 (23 GMT) con la novedad de la transmisión en 360º en vivo por www.arvorenatalbradescoseguros.com.br.
El árbol de Navidad de la lagoa Rodrigo de Freitas se convirtió en otro de los eventos multitudinarios del calendario carioca. Su silueta ilumina la laguna con colores danzantes y los reflectores instalados en la base recorren el cielo de Rio de Janeiro cada noche, pero la inauguración se convierte en un show imperdible.
Cada año más alto, esta vez tendrá 85 metros, con 542 toneladas flotantes, 810 m2 de base, más de tres millones de lámparas y 105 mil metros de mangueras luminosas. El debut fue en 1996, con un árbol de 48 metros decorado con bolas doradas y coronado con una estrella azul. Un año más tarde, el árbol creció en tamaño y luminarias, inaugurando la tradición de los fuegos artificiales.
En 1998 aparecieron los reflectores que cada final de año iluminan el cielo carioca. Al año siguiente tenía 76 metros de altura. La Navidad siguiente llegaría con diseños luminosos programados por computación. En 2001, las bolas navideñas se reemplazaron por miles de lámparas. En 2003, Milton Nascimento protagonizó el show de inauguración, y en 2004 el árbol ganó movimiento, con un juego de luces y aguas danzantes.
Desde 2006, el árbol rindió distintos homenajes: un recorrido por la geografía de Brasil, las catedrales del país y el diseño de reconocidos artistas fueron algunos de los temas. En 2007 ya tenía los 85 metros que ostenta por estos días, además de casi tres millones de lamparitas, 37.000 metros de mangueras luminosas, cuatro cañones de luces de colores y 48 bombas de agua que disparaban chorros de hasta 20 metros.
Para los afortunados que por estos días estén visitando la Cidade Maravilhosa, el punto más cercano para ver el árbol de Navidad es al este de la laguna, delante del Parque da Catacumba, pero suele estar super lotado, atiborrado de gente. Cualquier zona del margen de la lagoa Rodrigo de Freitas es buena para disfrutar del espectáculo.
El árbol continúa montado en medio de la laguna hasta los primeros días de enero, pero mientras de día apenas si se distingue un armazón metálico poco atractivo, cuando cae el sol recupera su brillo y esplendor.






