Es uno de los símbolos del fútbol mundial. Su sola mención es sinónimo de los grandes jugadores brasileros y tribunas repletas con los colores de los cuatro grandes de Rio. Es el Maracaná, un estadio imponente lleno de historia y otro de los puntos turísticos que todos quieren conocer.
Inaugurado en junio de 1950 para la Copa del Mundo de ese año, recibió el nombre de Mario Filho en 1964, en homenaje al periodista fundador del Jornal dos Sports.
También es conocido por haber sido escenario de shows de los artistas más famosos del planeta, como Frank Sinatra, Madonna, Rolling Stones y Paul McCartney, entre tantos otros, así como de los locales Xuxa, Ivete Sangalo y O Rei Roberto Carlos.
En 1963 se jugó el clásico Fla-Flu (Flamengo-Fluminense), pero el resultado del partido es anecdótico: ese día hubo 194 mil torcedores. Con el paso del tiempo, el Maracaná terminó resignando capacidad para adaptarse a las normas de la Fifa para estadios mundialistas, hasta llegar a los 87 mil lugares.
El campo de juego tiene 110 metros por 75, pero el estadio es imponente: ocupa casi 200 mil metros cuadrados de área total, con un perímetro de 1.770 metros.
El Maracaná (o Maraca, como lo llaman cariñosamente los cariocas) cuenta con un paseo turístico imperdible. En 2000 fue inaugurada la “Vereda de la fama”, donde los mayores cracks que escribieron la historia dele stado dejaron la marca de sus pies. Son 91 pares de pies, entre ellos los de Didi, Dunga, Edmundo, Beckenbauer, Eusebio, Garrincha, Roberto Dinamite, Ronaldo, Romário, Sócrates, Telê Santana y, por supuesto, “O Rei” Pelé. El paseo continúa con la historia del estadio, el ”Centro de memoria” (con camisetas, pelotas, botines, paneles, esculturas y videos) y murales en homenaje a los cuatro equipos más populares de Rio: el Mengão (Flamengo), el Vascão (Vasco da Gama), el Alvinegro (Botafogo) y el Tricolor (Fluminense).
El recorrido continúa en el sexto piso, desde donde se tiene una visión panorámica del Maracaná, sigue por la tribuna de honor y los vestuarios, y termina con el sueño de cualquier fanático: pisar el césped del templo del fútbol. Se puede realizar una visita guiada, todos los días de 9 a 17, excepto los días de partido (el último recorrido se realiza cinco horas antes del encuentro). La entrada cuesta R$20.
Si bien su nombre oficial es Jornalista Mario Filho, todos lo siguen llamando Maracaná, que deriva del idioma aborigen tupi-guaraní y que significa “semejante a un chocalho”, un instrumento de percusión que produce un sonido metálico al agitarlo. Antes de la construcción del estadio, en la zona había una gran cantidad de aves llegadas del norte de Brasil llamadas maracaná-guaçu, que cantaban con sonidos semejante al de un chocalho.
Cómo llegarDesde la Zona Sur, el medio de transporte ideal es el metrô. Hasta el estadio llega la Línea 2, por lo que hay que hacer trasbordo gratuito en Estácio. La estación de subte Maracaná tiene un terraplén que lleva directamente al estadio. Para realizar la visita guiada hay que caminar hacia la izquierda hasta el portón 15. |








